Acerca de mí

Hay colores que uno elige y colores que lo eligen a uno. Yo siento que los colores me eligieron hace mucho tiempo, desde muy pequeña. Pintaba mientras estudiaba Filosofía en la universidad, mientras me doctoraba en Desarrollos y Fundamentos Psicoanalíticos, y mientras encadenaba trabajos de pedagogía, publicidad, televisión, decoración y hasta de representante de artistas. Por fin un día me decidí a pintar sin más, sin otra actividad que me distrajera de lo que siempre había sido mi pasión, y en otro lugar del mundo donde pudiera empezar de nuevo, con otra luz con la que mirar los colores, la luz de Cádiz.

A por el Mar Madera pintada Blanca Gortari

Aquí encontré la libertad de pintar sin condiciones, pintar todo lo que caía en mis manos, y me dispuse a llenar de colores puertas y ventanas abandonadas, monturas de gafas, piezas de DM troqueladas, objetos grandes y pequeños para los que no requería ni tela ni bastidor, pinturas desmarcadas de los límites con los que nunca me he sentido cómoda. También de los límites físicos, ya que encontré en el entorno digital un espacio de expresión enormemente versátil y de nuevo sin restricciones. Cada año he ido cambiando el registro, aunque no puedo negar mi personalidad y mi amor por los colores. Y así han nacido en distintas temporadas series de obras en las que voy explorando la pintura en tres dimensiones: los árboles pintados, y las figuras de Renatos y Renatas, o la serie de Corazones. En esta búsqueda descubrí la resina como material corpóreo y al mismo tiempo abierto a infinitas posibilidades para atrapar el color. Gracias a la versatilidad de la resina, mientras hacía pruebas a pequeña escala para futuras esculturas, descubrí lo mucho que disfrutaba mirándolas no como miniaturas sino como piezas de bisutería que también encerraban cada una sus colores de un modo único y diferente. Y así nacieron mis últimas creaciones hasta el momento, en forma de pendientes, colgantes, anillos y pulseras. Estoy deseando ver qué camino tomarán los colores la próxima vez que nos encontremos.